Canciones para el recuerdo, canciones que marcan un momento concreto de una vida, canciones que se quedan grabadas para siempre. Así fue Bohême, el disco que Annett Louisan publicó en 2004, un disco para marcar una época y una compañía, y un disco que aún es capaz de recordar todas aquellas emociones con un único clic.
Bohême fue mi primer contacto con la música en alemán -o mi primer contacto consciente-, quitando aquellas canciones ochenteras que una tía materna había intentado enseñarme de pequeña. Bohême vino después, del alemán digo, pero vino para quedarse incluso cuando el alemán permanece guardado en algún cajón y la verdad es que siempre me sonó a francés.
Sí, escuchar por primera vez a Louisan, así, sin prestar atención, puede llevar a la confusión, su voz suave bordea las palabras y las sílabas, llenándolas de emociones, embelleciendo una lengua que sigue siendo reconocida como demasiado gutural desde el mundo hispano, y que que, a mí personalmente, me parece preciosa. Para rematar esta chica se llama Annett, que aunque se parezca demasiado al nombre de procedencia francesa Annette, no lo es.
Das Spiel o “El juego” se deja notar poco a poco, con el ritmo acompasado de sus acordes y la dulzura de la voz de la cantante, una delicia para las tardes de agosto.
Todos los manuales que busques te dirán que para observar las Perseidas debes buscar un lugar sin luces, tranquilo, a cielo abierto, que elijas la noche del 12 o el 13 que serán las de más intensidad, que te sientes a esperar.
A veces, recorrer en coche el fondo de un barranco en una zona no habitada puede ser más útil que subir a una montaña a pesar de la profundidad, porque la escasez de contaminación lumínica puede facilitar la observación, y esta noche, es noche de Perseidas.
Estas “estrellas fugaces” no son más que la estela de partículas que el cometa 109P/Swift-Tuttledeja cuando este pasa por el exterior del Sistema Solar, las Perseidas son una lluvia de meteoros o lo que es lo mismo un enjambre de meteoros que se desprenden de un cuerpo principal o “progenitor” que la Tierra atraviesa.
Las Perseidas que vemos desde el suelo terrestre es la luz que se produce en la entrada y posterior combustión de esas partículas en la atmósfera. Esta lluvia, también conocida como las lágrimas de San Lorenzo estará en su mejor momento la noche de este jueves 12 de agosto al viernes 13 que será el momento en el alcancen su mayor tasa de actividad (100 meteoros por hora), y este año por ser luna nueva, la lluvia podría verse en todo su esplandor.
¿Dónde encontrarlas en el cielo?
Las Perseidas, como su nombre indica, pueden verse en torno a la constelación de Perseo, y ésta a su vez en el conjunto de Cefeo, Casiopea, Andromeda, Pegaso y Cetus. La constelación representa al héroe mitólogico con el casco de Hades, el escudo de Atenea, y la espada y los talares de Hermes, que acaba de vencer a la gorgona Medusa y lleva en su mano su cabeza cortada.
No es la mayor lluvia de estrellas, pero sí la más observada en el hemisferio norte porque tienen lugar en verano y los cielos despejados y el buen tiempo facilitan su observación. Las Gemínidas (visibles en torno a la constelación de Géminis entre el 7 y el 14 de diciembre) son, junto a las Cuadrántidas (visibles del 1 al 5 de enero en torno a la constelación del Boyero), las lluvias de mayor intensidad con una tasa de hasta 120 meteoros por hora. Otras, como las Leónidas (visibles en torno a la constelación de Leo del 15 al 21 de noviembre) presentan tasas muy inferiores a éstas, en torno a los 15 o 18 meteoros por hora.
Dicen que anoche Madrid olía a hierba mojada. Es verdad que alguna vez yo también lo sentí, el Retiro y todos sus muchos parques lo hacen factible, a pesar de mostrarse al mundo a través de sus enormes arterias de asfalto.
Y cuando dicen que olía a hierba mojada recuerdo el olor al despertar por las mañanas en mi pueblo y sé que es el mismo, que la hierba mojada en Madrid huele igual que la hierba mojada en el bosque que rodea mi pueblo, que es el mismo olor que tenía hace diez años, y el mismo que tenía hace dos meses. Pero ¿a qué huele la hierba mojada?
La hierba mojada huele a geosmina, una sustancia química producida por la bacteria Streptomyces coelicolor. La geosmina, que significa en griego -aroma de tierra- es la que produce ese agradable olor cuando se humedece, en este caso tras la lluvia, y se acrecenta después de un período de sequedad extrema.
Al tratarse de una bacteria común, este olor se puede encontrar en muchas partes, tanto en entornos naturales como urbanizados, lo que ha servido de gran utilidad para la medicina que la ha utilizado para la obtención de antibióticos.
Otros estudios aseguran que el olor a hierba mojada, es en realidad olor a tierra mojada, olor a petrichor -esencia de roca-, un aceite vegetal oloroso que quedaba impregnado en el suelo o en las piedras y surgía al dejar caer agua en zonas que habían sido expuestas a ambientes secos o muy cálidos.
En ambos casos, ninguno de los olores surge por casualidad, porque en la naturaleza las casualidades no existen. Las esencias de hierba o de roca son olores que permiten a ciertos animales -entre los que se encuentra el hombre- encontrar con facilidad el agua en zonas áridas o ambientes muy secos como el desierto, y la naturaleza así colabora con el ciclo de la vida aumentando las posibilidades de supervivencia de ciertas especies. De hecho, es bastante extraño encontrar a alguien que piense que el olor a hierba mojada es un aroma desagradable.
Despúes de las semanas de calor extremo que han pasado en la capital española, lo extraño habría sido que la lluvia no les embriagara con su olor particular.