Sigue el camino de baldosas amarillas…
Ξ 12 August, 2009 | → Sin comentarios | ∇ Radio Sinestesia, Sentido Audiovisual |
The wizard of Oz (EEUU, 1939) – Victor Fleming
Guión: Noël Langley, Florence Ryerson, Edgar Alan Wolfe
Música: Herbert Stothart (Canción: E.Y. Harburg & Harold Arlen)
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Hoy cumple 70 años El Mago de Oz de Victor Fleming, 119 minutos producidos por Metro-Goldwyn-Mayer, que vieron la luz en 1939 en los que una joven inquieta de Kansas sueña con volar “más allá del arcoiris”.
La cinta está inspirada en una novela para niños, El Maravilloso Mago de Oz de L. Frank Baum, en la que una joven estadounidense es arrastrada por un tornado en Kansas y dejada en una tierra poblada por brujas buenas y malas, donde entabla amistad con un espantapájaros que habla, un león cobarde y un hombre de hojalata, entre otros personajes.
La Ciudad Esmeralda se convirtió entonces en el sueño dorado de cada espectador, en el lugar donde los sueños se vuelven realidad y donde el camino de baldosas amarillas parece lo único importante.
Lo que pretendía ser una fábula cinematográfica para niños se convirtió entonces en una película de culto, un cuento de hadas eterno en el que hay que leer entrelíneas y revisar cuando se es adulto, en la que el reparto encabezado por Judy Garland, que dio voz a la canción que posteriormente ganó el Oscar junto al de Mejor Partitura Original, quedó grabado en la memoria de muchas generaciones de niños y por su gran carga simbólica ha sido recordada en películas más actuales como Jumanji, Matrix o Australia – con la voz de Nicole Kidman recordando su música-.
Over the rainbow se convirtió así en el himno de los soñadores, en la canción de los idealistas y los rebeldes que sueñan con un mundo diferente -sea cual sea la diferencia- en el que todos los deseos puedan hacerse realidad con un simple taconeo de zapatos rojos.
Hace poco un amigo me propuso participar en un Club de Cine para ver “todas aquellas películas imprescindibles de la historia del cine”: El Mago de Oz fue la primera elección para esa lista, y yo, sin duda, como especial admiradora, la recomiendo encarecidamente.
¡Feliz Cumpleaños Dorothy y compañía!
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