Hay canciones que llegan a nosotros a través de la radio, a través de un amigo, de un regalo, de un anuncio de televisión o de una banda sonora de una película, hay otras que se cuelan por casualidad. Ahora con las redes sociales e Internet esto es aún más habitual que antes. Tanya Davis apareció así, sin más, alguien lo puso en un blog o en un tweet o algo similar, llegó sobre todo por su video más que por su música pero no porque le falte calidad.
Su música es alegre, dinámica, risueña si se puede describir una canción así, una de esas canciones que quieres escuchar al comenzar un día, para algunos el último día antes de vacaciones, para otros simplemente un día más, o el último día de una semana un poco más corta.
La apuesta de Iván Ferreiro va mucho más allá
Las fórmulas están agotadas, ya no basta con hacer buena música, además hay que conseguir que te escuchen, ya no basta con sacar un disco, necesitas un MySpace, una página en Facebook, seguidores en Twitter, y sobre todo necesitas tener un buen directo, crear una imagen de marca, un producto único por el que los ciudadanos decidan pagar por verte en un concierto, porque a pesar de lo que algunos se niegan a aceptar, las fórmulas de negocio de las grandes discográficas están más que agotadas y los ciudadanos se han vuelto más exigentes que nunca.
En medio de esta vorágine mediática y publicitaria, algunos regalan entradas para sus conciertos privados, otros como La Oreja de Van Gogh deciden grabar su propia película y hacerse escuchar a través de un trailer (extraño pero original dentro de lo que cabe) y hay otros como Iván Ferreiro que siempre van un poco por delante. Si ya sorprendió ofreciendo la descarga de sus canciones de forma gratuita a través de su web y con la edición de su disco Mentiroso Mentiroso junto con un comic con las historias, ahora vuelve a sorprender con la transformación de su página en una portada de teletexto, pero no se queda ahí, va mucho más allá. Ferreiro no se contenta con sacar su nuevo disco Picnic Extraterrestre sino que ha creado una miniserie con el mismo título, que se publica en su página y está construida a través de una secuencia de imágenes fijas unidas por una voz en off. La serie ya tiene dos capítulos y la idea es original, pero habrá que ver si los fans la entienden.
Las Palmas de Gran Canaria. Jueves 25.03.10
Sala Paraninfo. 21.30 pm
Porque aún sientes dentro de tu pecho todos los latidos de su música, porque es tan raro que sus letras siempre resistan mucho más de lo que duran sus conciertos, porque tiene esa capacidad de devolver a tu vida la sonrisa y tantas otras cosas a las que no sabes responder al menos durante un par de horas, por todo eso y mucho más los conciertos de este cantautor madrileño son una experiencia más que recomendable.
Marwan llegó a la Sala Paraninfo cuando hacía quince minutos que debería haber empezado su concierto, pero tanto éstos como los otros quince que se demoró en salir al escenario se le perdonan, a cambio de las dos horas de música en las que el cantautor se acercó al público isleño más que nunca.
“Antes hemos estado arreglando las luces porque yo necesito veros las caras, ver cómo reaccionaís con las canciones”, aseguraba. Esta complicidad con su público, generalmente fiel, es parte importante de sus actuaciones, sólo superada por las letras de sus canciones.
Marwan canta al mundo, de la misma forma en la que lo vemos los demás, se olvida de las formalidades o de los eufemismos para llamar a las cosas por su nombre Palabra por palabra y para sincerarse con sus canciones tanto como son su público. “Yo en realidad he tenido tres novias, una por disco, pero dan para mucho”, se reconoce romántico y canta Del amor en general y de ti en paticular, pero le sobra picardía y no se olvidó de dejar claro que estaba soltero, no fuera a suceder que alguna pensara lo contrario.
Desde Ángeles con sexo hasta Carita de tonto, pasando por las aclamadas Mi Paracaídas o El próximo verano, este madrileño hizo un repaso a los miedos, los deseos, las esperas, las ventajas o los sinsabores de cada relación, sin miedo a cantar entre líneas las historias de todos los que asistieron a su concierto en la capital grancanaria.
Y aún le quedó tiempo para hablar del mundo en el que vivimos, cantar a su padre, a los meninos da rua, y a esos amores de oficina, con la compañía de su amigo Luis Quintana.
Descarado, optimista, sincero, pero sobre todo gracioso, si aún lo necesitaba, Marwan se metió en el bolsillo a su público hablando de él, con la alegría del Tango del Feriente, las anécdotas de Adolescente y la efervescencia de Canción de Autoayuda. Y si alguien le quedaba alguna duda, los acordes de Chándal terminaron de seducir a sus seguidores, a los fieles y a los nuevos, que se marcharon con ganas de más.
A Marwan le sobran los motivos para estar alegre, bastan las sonrisas de su público que se marcha satisfecho, basta escuchar los coros de sus canciones más divertidas de mano de un público que conocía a la perfección todos sus estribillos. Hasta el próximo concierto, se lleva envueltos para regalo algunos besos que pidió y la calurosa acogida del público grancanario.