.
No muestra su rostro bajo ninguna circunstancia y tampoco da su verdadero nombre. Aparece con una capucha negra que le tapa la cabeza y con la cara oculta, pero no tiene ningún inconveniente en hacer una película. Así es Banksy, uno de los líderes del ‘street art’ y posiblemente el máximo representante del mismo.
Este británico es la imagen visible de una nueva generación de artistas que utilizan el graffiti, los stencils, los posters o las esculturas para crear un tipo de arte, que no siempre está reconocido por los circuitos comerciales y que, en muchas ocasiones lucha contra ese mismo reconomiento.
Lo que cuenta es el riesgo, la posibilidad de que te pillen, de que una cámara te grabe, de que aparezca un policía, la sensación de ser consciente de que se está haciendo algo ilegal y aún, hacerlo, y traspasar los límites.
Exit Through the Gift Shop es la verdadera historia de un excéntrico dependiente que decide intentar localizar a Banksy y conseguir su confianza para que se prestara a aparecer delante de una cámara, y los resultados han sido espectáculares.
Y no es el único.La cinta, que acaba de estrenarse en EEUU, contiene entrevistas y grabaciones de otros conocidos graffiteros como Shepard Fairey. Por esa misma razón, el propio Banksy asegura que “es basicamente la historia de un hombre que se ha puesto en marcha para conseguir filmar lo infilmable“.
.
Mucho había tardado en hacerles un hueco aquí, pero aunque esta semana hay parón oficial, el final se acerca y se acaba una de la series que más ha dado de hablar (o la que más). Con casi 20 millones de espectadores sólo en EEUU en la primera y segunda temporada y unos 10 millones que aún la siguen en la sexta -a pesar de todas las vueltas que ha dado la serie y todo lo que nos ha hecho sufrir- Lost sigue siendo el tema de conversación, sigue siendo la incógnita mejor guardada.
Una escena del último capítulo ni siquiera se ha grabado para que ni los actores sepan cómo termina la serie de Damon Lindelof y J.J. Abrams. Cientos de horas, miles de páginas escritas con las teorías y los comentarios de una serie que parece no tener final, pero lo tiene. En un mes Lost habrá acabado y entonces ¿qué será de sus seguidores?
Ese es justo el argumento del último anuncio publicitario de la ABC: los seguidores, los fans, los frikis que se disfrazan en los estrenos en pantalla grande y no tan grande, los que se han unido al carro en el último momento, los teóricos, los matemáticos, los enamorados de los protagonistas, los adictos, los casuales, todos ellos tendrán exactamente la misma cara.
Será la cara de echar de menos la indecisión de Kate, la mala leche de Sawyer, la inseguridad de Jack, las paranoias de Locke y del humo negro, las tonterías de Hugo, los chapurreos en inglés de Jin y los tomates de Sun, los intentos de Ben por ser alguien, las alucinantes teorías de Daniel, las intrigas de Widmore, el curioso origen de Richard, las extrañas apariciones de Jacob, el misterio de la importancia de Aaron o Walt, el nombre de los peluqueros de Rousseau y Claire, los cambios de humor de Sayid, los muertos de Miles, el verdadero significado de los números y la utilidad de los experimentos de Dharma, pero sobre todo extrañaremos a Desmond y su amor por Penny, ese personaje capaz de cambiar la historia una y otra vez (y ahí me quedo que no quiero que me acusen de spoilers). Sera una misma cara, justo ésta.
.
Es lunes por la mañana, suena la alarma, la apagas, vuelves a intentar dormir y vuelve a sonar. No te queda otro remedio que levantarte o… tal vez no. Parece que a algunos les cuesta mucho más despertarse que a otros y si no lo crees aprovecha para ver este corto coreano.
Alarm es el trabajo de Moohyun Jang y Jungoo Choo, – en su pagina web podéis ver algunos fotogramas de la producción y el diseño de los bocetos-, un cortometraje de animación sobre esos primeros momentos de la mañana.
El cortometraje creado por la productora independiente Mesai, refleja una situación habitual con una cuidada animación 3D que merece la pena observar. La reproducción de los espacios está tan perfeccionada que algunos de los planos cenitales de la animación parecen reales.
En una época en la que todo está medido por alarmas y donde cada momento es sólo un preámbulo para el sonido de otra alarma que terminará sonando, el cortometraje puede considerarse también una sátira al mundo en el que vivimos y a la forma en la que funciona.
Nota: Las imágenes de la cadena musical (minuto 0.25), el momento en el que el joven se cuelga de la puerta (4.10) y el marcador que indica los pisos en el ascensor (7.16) son todo un regalo para el espectador.
http://www.vimeo.com/7830992
Página siguiente »