>2010 May 12 | Sinestesia

Multriplicar las alegrías

Ξ 12 May, 2010 | → Sin comentarios | ∇ Sentido sinestésico |

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“No sé si será por egoísmo, yo creo que la gente espera dividir la tristeza y multiplicar las alegrías con el amor”… (

@torrejon y no está bien?, yo espero dividir la tristeza y “multriplicar” alegría pero hay gente que lo hace al revés (Ana Aldea)

@anaaldea @torrejon Me apunto a multriplicar!!!!!

Después de esta conversación por Twitter Ana Aldea me pidió colaboración para la defensa de la “multriplicación” de las alegrías, a lo que acepté sin pensármelo.

Porque estoy cansada, muy cansada de esas frases del tipo “el amor duele” “quien bien te quiere te hará llorar” y un largo etcétera ¿por qué?
¿Por qué creemos que tenemos que sufrir para poder ser felices? ¿Por qué tenemos que fingir que no queremos para que nos quieran? ¿Por qué tenemos que sacrificar nuestra felicidad individual?

Yo quiero que quien me quiera bien me haga reír, que el amor sea como un baño de agua caliente. Quiero silencios cómodos y miradas que no necesitan palabras, quiero que me quieran por lo que soy y no por lo que quieren hacer de mí. Sólo pido la segunda acepción: eso que nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear. Pido que me respeten a mí y a mis opiniones, porque discutir es bueno, pero no significa ni gritar ni insultar, y las peleas tampoco son necesarias en el amor, por mucho que nos hayamos acostumbrado a escuchar que “si no se han peleado algo falla”. Quiero que me abracen, que me apoyen y que me susurren al oído. ¿Tampoco es pedir tanto, no?

No quiero no reconocer que las cosas duelen cuando duelen, ni tener que hacerme la dura, porque dijo Murakami “es que si te disparan, sangras”, por mucho que intentes disimularlo. No quiero orgullo, ni quiero dolor, ni quiero celos, ni cobardía, y sobre todo no quiero dejar de ser yo.
El amor no es una competición. No es un juego de estrategia ni una obra de teatro en la que gana el que interprete mejor su papel. Ya bastante lo es la vida para que nuestras relaciones se conviertan también en eso. Pero en el cole nadie nos enseña a querer bien.
A sumar con la otra persona, a que uno más uno siempre sean dos. No quiero renunciar a mi por ti, no, no quiero. Quiero que sumemos y que juntos seamos algo mejor, que uno más uno sean incluso más que dos, porque las sinergias son otras de las grandes ventajas del amor, porque seguimos siendo dos, pero juntos somos dos más grandes, más seguros, más creativos, más felices. Porque quiero que juntos incluso multripliquemos alegrías.

(post a pachas con Ana Aldea)

Apunte musical: Sara Bareilles se sumaba con esta canción a la multriplicación mientras escribíamos.