>2011 May | Sinestesia

Una sociedad que se mueve

Ξ 20 May, 2011 | → 1 Comentario | ∇ Sentido sinestésico |

.

 

O ese rayo de “Sol” en épocas oscuras.

El domingo 15 de mayo me marché de una manifestación que no me representaba, que representaba una protesta que consideré vacía, miles de personas que salían a la calle, pero que volvían a sus casas como si nada hubiera pasado, a sus vidas, a sus problemas, a la reducción de sus derechos, a su paro, a su nada. Y el mundo continuaba caminando.

Reconozco que yo no soy diferente a ellos, fui a la manifestación con la esperanza de que una movilización de ese tipo me ayudara a volver a tener fe en una sociedad en la que ya no creía, en unos valores que consideraba totalmente perdidos, en una democracia que hacía mucho tiempo que había perdido los ideales que la civilización griega le asignó. Y me volví aún más “indignada”. No podía creer que fuéramos a seguir de brazos cruzados, aún más.

Sé que se me puede echar en cara el no hacer algo yo, pero asumo mi responsabilidad, no me siento incapaz, no tengo madera de líder, necesito que haya algo o alguien que me mueva y que me empuje para hacer cosas. Por eso siempre me rodeé de personas que se mueven.

Y ahora algo se mueve. Y soy honesta cuando digo que me cogió de sorpresa, que desconfié, que lo veía desorganizado, que me daba mala espina y reconozco, sí, que me falta mucha fe, o me faltaba.

Pero ahora algo se mueve. Hay miles de personas sentadas, durmiendo, reuniéndose, tomando decisiones en plazas de muchas ciudades de España, organizándose mediante asambleas, y movilizando a través de las redes sociales, personas enviando comidas desde sus casas para los que están allí, personas preparando la comida, repartiéndola, e incluso biblioteca y presentaciones de libros en la Puerta de Sol. Gente que se mueve. Y ya era hora, dirían algunos.

Históricamente un porcentaje de paro del 18% o más suele dar lugar en cualquier sociedad a conflictos y movimientos sociales (pacíficos o no), suele dar lugar a revueltas, a manifestaciones reales, a protestas, a cambios. En España vamos por el 21%, en Canarias rozamos el 30% de paro, mucho habíamos tardado. Ya era hora, diría la historia.

La Acampada en Sol -manifestación, concentración, movilización o como se la quiera llamar- no es una acción real concreta contra la corrupción, contra los políticos o contra las elecciones del 22M, ni siquiera sobre la abstención que pesa sobre nuestras jornadas electorales. Cualquiera que piense eso se está equivocando de acampada. La acampada de Sol -y todas las que se están haciendo en otros muchos lugares- es una llamada de auxilio, es un despertar, es un grito de dolor de una sociedad que se muere por fuera y por dentro desde hace mucho.

Algo que se mueve fuera, en la acampada, y dentro, de cada una de las personas que está allí y de cada una de las personas que está apoyándolas desde sus casas, algo que atrapa, que engancha, que convence. Algo que no se mueve porque seamos unos rebeldes, unos antisistema o unos “niñatos desorganizados” – estos días he oído de todo-, se mueve porque “crisis” significa “cambio”, y en España ha habido y hay crisis, pero aún estamos esperando los cambios.

Se mueve porque no importa qué ocurra el 22m o cuánta gente vaya a votar en las elecciones nacionales del próximo año, lo que importa es que los cambios han comenzado, que la sociedad no piensa quedarse en casa mirando la televisión, que no nos estamos callados, que no somos marionetas ni pueden seguir haciendo lo que quieran cuando quieran, que esta grieta que han creado en la sociedad no es una grieta sin fondo, que esta herida tardará en cicatrizar, que el primer golpe ya está dado.

Y estamos esperando los cambios. Soy consciente de que hay un antes y un después de #acampadasol, quiero ser consciente y tener fe en que lo habrá, lo que ocurra después “es una incógnita”, me dicen aquellos que llevan allí cuatro días, lo que tenga que venir vendrá, pero estamos esperando los cambios.

“Nos ha tocado vivir tiempos difíciles”, porque está claro que van a serlo, sea cual sea el efecto que esta #spanishrevolution tenga sobre los corazones y las cabezas de los que formamos parte de esta sociedad, sea cual sea la forma en la que a partir de ahora se organicen estas movilizaciones, el primer paso ya está dado: alzar la voz, hacernos escuchar, movilizarse, debatir, participar, conversar, opinar, tomar decisiones, dar ejemplo.

Ejemplo de solidaridad, de organización pacífica, de toma de decisiones en asamblea, de la constitución de comisiones temáticas, de división organizada del trabajo de una comunidad, de una familia de “indignados” que sobrepasa las 15.000 personas en algunos momentos del día, y ejemplo también de una juventud que parecía adormilada y ha decido tener voz, además de voto.

Algo se mueve y no seré yo quién ponga pegas a un movimiento tan necesario. Nos ha tocado vivir tiempos difíciles porque para bien o para mal, esto acaba de comenzar, y seguimos esperando los cambios, pero algo debe seguir moviéndose.

YouTube Preview Image
YouTube Preview Image