Aprendiendo a vivir con la tecnología
Ξ 10 October, 2007 | → 1 Comentario | ∇ Ciencia y Tecnología, Internet |
La bioética, la universalización del acceso a la tecnología, la libertad de expresión en
Vivimos rodeados de tecnología en una sociedad que tiene tan asumida su presencia que ha pasado por alto los derechos o deberes a los que afecta o que han surgido en el seno de dicha sociedad. En la actualidad muchas personas viven una segunda vida en el ciberespacio que compatibilizan con la vida real -aunque en esta segunda vida no existan garantías de protección de los derechos-, en otros casos la tecnología se ocupa de tareas que antes realizaba un ser humano y la informatización de la información y de los datos pueden llegar a menoscabar profundamente algunas de las libertadas y derechos inherentes al ser humano como es la libertad de expresión o el derecho a la intimidad, o provocar un airado debate social como ha ocurrido con los temas relacionados con la genética.
Se plantea la necesidad de dar forma a estos nuevos derechos, a estos derechos o libertades que surgen directamente de la importancia de la ciencia en nuestra sociedad y en algunos casos uno llega a plantearse si realmente se trata de nuevos derechos o una aplicación precisa de derechos mucho más generales y aplicables a las circunstancias de una sociedad en crecimiento. Lo que resulta desalentador es que lo que se popularizó como la democratización de la información, la gran herramienta para la libertad de expresión y la comunicación a nivel mundial, Internet, no sólo no ha resultado ser todo lo que se esperaba sino que además su evolución haya provocado la desvalorización o el cumplimiento de algunos de los derechos fundamentales del ser humano.
Quizás la sociedad científico tecnológica se nos esté escapando de las manos, quizás al ser humano no ha contado con el tiempo suficiente para adaptarse a los cambios que el avance vertiginoso de la ciencia y el desarrollo imparable de la tecnología han provocado en nuestra forma de vida y en nuestra forma de concebir el mundo y las relaciones entre individuos. Quizás, por primera vez en la historia, el ser humano debería pararse con tranquilidad a reflexionar sobre los problemas a los que se enfrenta en esta nueva era tecnológica y a buscar soluciones reales ante el inevitable desarrollo del conocimiento y la avalancha de adelantos e inventos que desbordan nuestra sociedad.