Hay canciones que llegan a nosotros a través de la radio, a través de un amigo, de un regalo, de un anuncio de televisión o de una banda sonora de una película, hay otras que se cuelan por casualidad. Ahora con las redes sociales e Internet esto es aún más habitual que antes. Tanya Davis apareció así, sin más, alguien lo puso en un blog o en un tweet o algo similar, llegó sobre todo por su video más que por su música pero no porque le falte calidad.
Su música es alegre, dinámica, risueña si se puede describir una canción así, una de esas canciones que quieres escuchar al comenzar un día, para algunos el último día antes de vacaciones, para otros simplemente un día más, o el último día de una semana un poco más corta.
Las Palmas de Gran Canaria. Jueves 25.03.10
Sala Paraninfo. 21.30 pm
Porque aún sientes dentro de tu pecho todos los latidos de su música, porque es tan raro que sus letras siempre resistan mucho más de lo que duran sus conciertos, porque tiene esa capacidad de devolver a tu vida la sonrisa y tantas otras cosas a las que no sabes responder al menos durante un par de horas, por todo eso y mucho más los conciertos de este cantautor madrileño son una experiencia más que recomendable.
Marwan llegó a la Sala Paraninfo cuando hacía quince minutos que debería haber empezado su concierto, pero tanto éstos como los otros quince que se demoró en salir al escenario se le perdonan, a cambio de las dos horas de música en las que el cantautor se acercó al público isleño más que nunca.
“Antes hemos estado arreglando las luces porque yo necesito veros las caras, ver cómo reaccionaís con las canciones”, aseguraba. Esta complicidad con su público, generalmente fiel, es parte importante de sus actuaciones, sólo superada por las letras de sus canciones.
Marwan canta al mundo, de la misma forma en la que lo vemos los demás, se olvida de las formalidades o de los eufemismos para llamar a las cosas por su nombre Palabra por palabra y para sincerarse con sus canciones tanto como son su público. “Yo en realidad he tenido tres novias, una por disco, pero dan para mucho”, se reconoce romántico y canta Del amor en general y de ti en paticular, pero le sobra picardía y no se olvidó de dejar claro que estaba soltero, no fuera a suceder que alguna pensara lo contrario.
Desde Ángeles con sexo hasta Carita de tonto, pasando por las aclamadas Mi Paracaídas o El próximo verano, este madrileño hizo un repaso a los miedos, los deseos, las esperas, las ventajas o los sinsabores de cada relación, sin miedo a cantar entre líneas las historias de todos los que asistieron a su concierto en la capital grancanaria.
Y aún le quedó tiempo para hablar del mundo en el que vivimos, cantar a su padre, a los meninos da rua, y a esos amores de oficina, con la compañía de su amigo Luis Quintana.
Descarado, optimista, sincero, pero sobre todo gracioso, si aún lo necesitaba, Marwan se metió en el bolsillo a su público hablando de él, con la alegría del Tango del Feriente, las anécdotas de Adolescente y la efervescencia de Canción de Autoayuda. Y si alguien le quedaba alguna duda, los acordes de Chándal terminaron de seducir a sus seguidores, a los fieles y a los nuevos, que se marcharon con ganas de más.
A Marwan le sobran los motivos para estar alegre, bastan las sonrisas de su público que se marcha satisfecho, basta escuchar los coros de sus canciones más divertidas de mano de un público que conocía a la perfección todos sus estribillos. Hasta el próximo concierto, se lleva envueltos para regalo algunos besos que pidió y la calurosa acogida del público grancanario.
Llego tarde, lo sé. Pero hay muchas cosas a las que merece la pena llegar tarde -mucho mejor que no llegar- por todo lo que pueden aportarte. Ese es el caso de First Aid Kit, un grupo barcelonés formado por Agnès Aran y Carles Querol que llevan en el panorama musical desde 2007.
No es ninguna exclusiva, no sé si van a sacar un disco nuevo, ni si están preparándolo, ni cuándo será su próximo concierto, pero a veces no hace falta nada de eso para disfrutar de una canción, de un grupo, de un descubrimiento que te hace sonreír.
Truth can hurt es un video -que tuve la suerte de descubrir gracias a Color Canario- que reclama la parte más sincera de nosotros, la más infantil -en el significado cariñoso del término- y te engatusa con una voz suave y melódica.
Dicen por ahí que hay tres grupos que tienen el mismo nombre: un dúo de hermanas suecas, un grupo americano de metal y unos catalanes que cantan en inglés. Se reparten los fans y los seguidores que se hacen aclaraciones unos a otros en Youtube, pero al final cada uno se queda donde quiere y repite sólo en aquello que le gusta, aunque se llegue tarde.