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#100factsaboutme

Ξ 8 June, 2011 | → 2 Comentarios | ∇ Sentido sinestésico |

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En su momento el estrés del trabajo me obligó a pasar por alto esta iniciativa que surgió en Twitter y, además, me pareció de todo menos una iniciativa apropiada para dicha red social (demasiados tweets personales sobre muchísimas personas de las que no necesitas o no quieres saber tanto). Pero creo que un blog es un lugar adecuado para una propuesta así.

Mayo ha sido un mes de trabajo -mucho trabajo-, de reflexión -social y personal-, de cambios -personales sobre todo-, de miedos -muchos y variados-, de personas y nombres -para bien y para mal-, el balance no ha sido precisamente bueno -esperemos un junio mejor-, pero si de algo ha servido es para poder sentarme a charlar conmigo misma, a reconducir mi vida, mi forma de ser, mis prioridades, y principalmente para tener claro qué Davinia soy y quiero ser y cuál no. ¿No es éste entonces el mejor momento para un #100factsaboutme?

Nota: Sé que no interesará a muchos, a todos esos disculpen el paréntesis en el blog.

 

  1. Puedo pasarme horas mirando mariposas
  2. Tengo fobia a las verduras
  3. Sería incapaz de vivir sin música
  4. Me molesta no saber de nada lo suficiente
  5. En mi siguiente vida quiero ser Amelie Poulain
  6. Me obsesiona el aspecto de mi pelo
  7. Hablo demasiado, o eso dicen
  8. Por dentro soy completamente azul
  9. Soy incapaz de dar por terminado algo hasta que no esté “perfecto”
  10. Desayunar en la cama es uno de mis momentos favoritos
  11. Soy social por naturaleza, pero si tengo que elegir prefiero relacionarme con las personas de una en una
  12. Mis piernas están llenas de cicatrices de la niña que fui, pero me siento orgullosa
  13. Siento todo lo que vivo al 200%
  14. Llegué al Social Media casi por casualidad, pero “casualmente” tengo la formación y la experiencia adecuadas y nadie me puede decir que no es así
  15. Me encanta combinar color de zapatos y camisetas
  16. Creo que cada persona tiene algo bueno dentro, aunque pensarlo me haya causado no pocos problemas
  17. Mezclo siempre lo dulce con lo salado
  18. Me decepciono constantemente con la sociedad en la que vivo, pero hay algunas personas en ella que me hacen mantener la esperanza
  19. Tengo facilidad para centrarme en una tarea y no dejarla hasta terminarla
  20. Me da miedo tener miedo
  21. Me gustaría llevar flores pintadas en las uñas, pero no me atrevo
  22. No sé vivir sin abrazos
  23. Mi tez se resiste a dejar el blanco cada año
  24. Soy organizada y meticulosa en el trabajo, el caos está en mi habitación
  25. Mi trabajo me exige estar en 20 cosas a la vez, pero me gusta
  26. Estudié dos carreras Marketing y Periodismo, pero podría estar estudiando toda la vida
  27. Los parques de atracciones son mi perdición, querría ser niña durante toda la vida para poder disfrutarlos al 100%
  28. Odio cualquier tipo de discriminación
  29. Murakami es mi nuevo gurú literario
  30. Estoy absolutamente segura de que la locura es la llave de la felicidad
  31. Aún tengo pendiente trabajar fuera de España
  32. Tengo una hermana y un hermano, los dos menores
  33. Tengo miopía, poca, pero en aumento
  34. Necesito sentirme libre, las dependencias, de cualquier tipo me parecen muy poco sanas
  35. Creo que soy demasiado quejica, pero no encuentro la forma de solucionarlo -aunque la terapia de cierto amigo me haya ayudado mucho-
  36. Existen otros yo literarios en el ciberespacio
  37. Mi relación con el vértigo es de amor-odio, me aterra la posibilidad de caer, pero me seduce el cosquilleo que me producen las alturas
  38. Me vuelve loca el batido de vainilla
  39. Creo en el amor a primera vista, pero también en el que surge con el tiempo
  40. Si tengo que elegir en qué gastar mi dinero, lo tengo claro: viajes
  41. Reconozco que de adolescente sólo escuchaba música negra, sobre todo R&B
  42. Quisiera ser escritora, de mayor ;)
  43. Con tan sólo dos años caí por un tragaluz, cinco metros abajo
  44. La rutina sea del tipo que sea es una de las cosas que más me aterran
  45. Necesito que me abracen para dormir bien
  46. Soy un manojo de contradicciones, pero eso es algo que adoro de mí
  47. ¿Algo que querría cambiar? Dejar de darle tantas vueltas a todo
  48. Sólo he tenido fiebre tres veces en mi vida
  49. A veces prefiero ir sola al cine
  50. No soporto el humo del tabaco
  51. Soy cabezota hasta la médula, pero sé cuando dar por zanjada una discusión
  52. No se te ocurra pedir que dibuje nada, lo mío son las palabras
  53. Me cuesta mucho tirar ropa vieja
  54. Mis amigos son para siempre, me soportan ¿cómo iba a dejarles escapar?
  55. Hasta ahora he vivido en seis localidades diferentes
  56. Tengo una única y gran adicción: el chocolate
  57. Me atraen las sonrisas curiosas
  58. Hace exactamente 8 años que dejé de usar reloj
  59. Sueño con volver a cantar en público
  60. Las series americanas son un auténtico vicio
  61. Desde hace unos años, persigo silencios cómodos
  62. Me gustan las películas que te hacen pensar
  63. Soy la persona más racional que conozco, pero también la más pasional
  64. Tengo en el ordenador más de 30 versiones de “Somewhere Over the rainbow” y tengo más de 100 versiones de la misma canción en una lista de Spotify
  65. La sonrisa de algunas personas de mi vida es más que suficiente para transformar un día malo en algo mejor
  66. Las redes sociales me han devuelto la esperanza en la gente
  67. Casi nunca enfermo, pero tengo alergia crónica
  68. Siempre fui chica de ciudad, a pesar de haber nacido en un pueblo
  69. Soy incapaz de dejar marchar a las personas de mi vida así como así, creo que lo que cada persona es única y lo que se pierde nunca se recupera
  70. Durante muchos años mi canción favorita fue “I believe I can fly” de R. Kelly
  71. Mis dos abuelas son las personas que más admiro
  72. Decoraba mi habitación de pequeña con fotos del Niágara
  73. Me obsesiona la privacidad en internet
  74. El mar es mi mejor calmante, analgésico, antibiótico, antidepresivo, etc.
  75. Tengo guitarra desde 2004 y aún no encuentro tiempo para aprender
  76. Me pierden los besos
  77. Las canciones de Damien Rice me dejan sin respiración
  78. Mi gran debilidad es mi poca autoestima, por eso tiendo a compensarlo con el trabajo
  79. Si pudiera elegir un lugar del mundo al que ir, sería Nueva Zelanda
  80. Soy franca, digo lo que pienso, pero asumo los riesgos
  81. No tengo ni un solo amigo normal, porque ¿qué es ser normal?
  82. Reconozco que mi relación con algunos amigos tiene tintes de adicción
  83. La mayor parte de mis sitios preferidos combinan naturaleza y obra humana
  84. Tengo perfectamente claro que quiero que me incineren, y sé dónde quiero que lancen mis cenizas, aunque puede que sea ilegal…
  85. Soy entusiasta y emprendedora, desde adolescente, otra cosa es que los proyectos salgan bien, hay de todo
  86. Creo que la vida puede ser mucho mejor si tienes a alguien a quién mirar a los ojos y conseguir que se pare el tiempo
  87. Paso demasiado tiempo delante del ordenador
  88. Intento ser feliz con el día a día, aunque a veces cueste
  89. Me está costando llegar al 100 mucho más de lo que pensaba
  90. Hubo una época en la que el compromiso me causaba verdadero pánico
  91. El diccionario y yo, somos uno, y sí, soy muy tiquismiquis con las faltas de ortografía
  92. Recuerdo a las personas por su olor
  93. Solo sé que no se nada (y siento no ser tan original)
  94. Mi amor platónico es Julio Cortázar
  95. Mis pensamientos son una jaula de grillos, pero son míos y no me desagradan
  96. Sé silbar, aunque no melodías y reconozco que lo he intentado (mucho)
  97. Colecciono fotografías de pies
  98. Me fascinan las manos de los músicos
  99. Por suerte, hay muchas personas en mi vida que siempre me hacen sonreír
  100. Aún sigo esperando a ese alguien

 

Una sociedad que se mueve

Ξ 20 May, 2011 | → 1 Comentario | ∇ Sentido sinestésico |

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O ese rayo de “Sol” en épocas oscuras.

El domingo 15 de mayo me marché de una manifestación que no me representaba, que representaba una protesta que consideré vacía, miles de personas que salían a la calle, pero que volvían a sus casas como si nada hubiera pasado, a sus vidas, a sus problemas, a la reducción de sus derechos, a su paro, a su nada. Y el mundo continuaba caminando.

Reconozco que yo no soy diferente a ellos, fui a la manifestación con la esperanza de que una movilización de ese tipo me ayudara a volver a tener fe en una sociedad en la que ya no creía, en unos valores que consideraba totalmente perdidos, en una democracia que hacía mucho tiempo que había perdido los ideales que la civilización griega le asignó. Y me volví aún más “indignada”. No podía creer que fuéramos a seguir de brazos cruzados, aún más.

Sé que se me puede echar en cara el no hacer algo yo, pero asumo mi responsabilidad, no me siento incapaz, no tengo madera de líder, necesito que haya algo o alguien que me mueva y que me empuje para hacer cosas. Por eso siempre me rodeé de personas que se mueven.

Y ahora algo se mueve. Y soy honesta cuando digo que me cogió de sorpresa, que desconfié, que lo veía desorganizado, que me daba mala espina y reconozco, sí, que me falta mucha fe, o me faltaba.

Pero ahora algo se mueve. Hay miles de personas sentadas, durmiendo, reuniéndose, tomando decisiones en plazas de muchas ciudades de España, organizándose mediante asambleas, y movilizando a través de las redes sociales, personas enviando comidas desde sus casas para los que están allí, personas preparando la comida, repartiéndola, e incluso biblioteca y presentaciones de libros en la Puerta de Sol. Gente que se mueve. Y ya era hora, dirían algunos.

Históricamente un porcentaje de paro del 18% o más suele dar lugar en cualquier sociedad a conflictos y movimientos sociales (pacíficos o no), suele dar lugar a revueltas, a manifestaciones reales, a protestas, a cambios. En España vamos por el 21%, en Canarias rozamos el 30% de paro, mucho habíamos tardado. Ya era hora, diría la historia.

La Acampada en Sol -manifestación, concentración, movilización o como se la quiera llamar- no es una acción real concreta contra la corrupción, contra los políticos o contra las elecciones del 22M, ni siquiera sobre la abstención que pesa sobre nuestras jornadas electorales. Cualquiera que piense eso se está equivocando de acampada. La acampada de Sol -y todas las que se están haciendo en otros muchos lugares- es una llamada de auxilio, es un despertar, es un grito de dolor de una sociedad que se muere por fuera y por dentro desde hace mucho.

Algo que se mueve fuera, en la acampada, y dentro, de cada una de las personas que está allí y de cada una de las personas que está apoyándolas desde sus casas, algo que atrapa, que engancha, que convence. Algo que no se mueve porque seamos unos rebeldes, unos antisistema o unos “niñatos desorganizados” – estos días he oído de todo-, se mueve porque “crisis” significa “cambio”, y en España ha habido y hay crisis, pero aún estamos esperando los cambios.

Se mueve porque no importa qué ocurra el 22m o cuánta gente vaya a votar en las elecciones nacionales del próximo año, lo que importa es que los cambios han comenzado, que la sociedad no piensa quedarse en casa mirando la televisión, que no nos estamos callados, que no somos marionetas ni pueden seguir haciendo lo que quieran cuando quieran, que esta grieta que han creado en la sociedad no es una grieta sin fondo, que esta herida tardará en cicatrizar, que el primer golpe ya está dado.

Y estamos esperando los cambios. Soy consciente de que hay un antes y un después de #acampadasol, quiero ser consciente y tener fe en que lo habrá, lo que ocurra después “es una incógnita”, me dicen aquellos que llevan allí cuatro días, lo que tenga que venir vendrá, pero estamos esperando los cambios.

“Nos ha tocado vivir tiempos difíciles”, porque está claro que van a serlo, sea cual sea el efecto que esta #spanishrevolution tenga sobre los corazones y las cabezas de los que formamos parte de esta sociedad, sea cual sea la forma en la que a partir de ahora se organicen estas movilizaciones, el primer paso ya está dado: alzar la voz, hacernos escuchar, movilizarse, debatir, participar, conversar, opinar, tomar decisiones, dar ejemplo.

Ejemplo de solidaridad, de organización pacífica, de toma de decisiones en asamblea, de la constitución de comisiones temáticas, de división organizada del trabajo de una comunidad, de una familia de “indignados” que sobrepasa las 15.000 personas en algunos momentos del día, y ejemplo también de una juventud que parecía adormilada y ha decido tener voz, además de voto.

Algo se mueve y no seré yo quién ponga pegas a un movimiento tan necesario. Nos ha tocado vivir tiempos difíciles porque para bien o para mal, esto acaba de comenzar, y seguimos esperando los cambios, pero algo debe seguir moviéndose.

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DeLetrea.me

Ξ 6 September, 2010 | → 4 Comentarios | ∇ Sentido sinestésico |

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Anoche antes de irme a dormir lo dejé todo vacío, pero listo para el gran día, apagué las luces y cerré la puerta detrás de mí. Aún hoy, esta mañana, tenía la sensación de estar abriendo un salón, como quién abre el teatro donde se presentan unos premios importantes, como ese organizador del evento que sabe que a última hora habrá algún imprevisto, algún pequeño detalle que ha pasado por alto, pero con la tranquilidad de que cualquier cosa que pasara sería asumible y facilmente solucionable. Y así ha sido.

Hoy nace DeLetrea.me, una revista sobre literatura multimedia, un proyecto ilusionante en el que trabajo junto a un equipo que me deja sin respiración, una locura que quisimos hacer realidad, y así ha sido. Después de cinco meses de trabajo, de reuniones, de debates, de nuevas incorporaciones, de definir lo que íbamos a hacer y cómo hacerlo, de escribir quiénes éramos y por qué estábamos creando DeLetrea.me, hoy, después de todo eso, no puedo estar más contenta de haber llegado hasta aquí.

Esta mañana cuando me levanté recordé que faltaban cosas por hacer, detalles de última hora que nadie notará, pero necesarias, y con todo, aquí estamos. Aún no soy capaz de ver la portada sin emocionarme, aún no soy capaz de leer este tweet de hace cinco meses y creerme que finalmente hoy estrenamos DeLetrea.me, pero leo mi aportación para el estreno y siento que éste es el lugar en el que quiero estar.

Hemos intentado hacer un medio completo, moderno, un lugar donde los amantes de la literatura puedan encontrar nuevas formas de enfrentarse a ella, nuevas maneras de contar historias, hemos reunido a un equipo de 13 personas y unos cuántos colaboradores ocasionales más para poder ofrecerte lo mejor de nosotros mismos y hemos preparado un estreno de lujo, en un proyecto moderno, pero sobre todo original. Ganas e ilusión no nos faltan, nos faltas tú, ¿nos acompañas?

 

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