Esta semana hemos continuado estudiando la literatura fantástica. Julio ha elegido una novela “El hombre invisible” de H.G. Wells y a mí se me ha ocurrido realizar un experimento práctico: volverme invisible. Ahora tendré que vagar por la residencia sin ser visto hasta que descubra la fórmula para recuperar la visibilidad.
Con mi nueva condición he salido a la calle y me he encontrado con esto:
No sé que puede significar…

Capitan Nombrete dice:
Nació un día cualquiera de gatos en los tejados, un serial en la radio y algún olmo en castilla. Fue un pequeño alquimista perseguidor de sueños bien pronto apaleado con palmeta y cartilla. Y, como don Quijote, casi se vuelve loco, de tantos heroes y de tantas hazañas.
Apr 25, 2009, 9:28 am