Al final el viernes terminé pasando por la habitación de Julia, porque no podía dejar pasar la oportunidad de probar el licor de Rusia. Sí, lo sé, se supone que lo estaba dejando, pero no puedo evitar echar un trago de vez en cuando aunque sepa que me sienta mal.
A mi padre le daría algo si supiera que hemos quedado para emborracharnos en Viernes Santo, con su devoción católica y su fe se toma estos días como si realmente se le muriese alguien cada año. Yo creo que eso no es vida, es una jodida estupidez creer en algo que en lugar de proporcionarte la felicidad se empeña en torturarte día tras día… La religión me parece el invento más estúpido del ser humano, quizás por eso me fui a beber licor de Rusia, a beber como en la santa cena, a emborracharnos como hacía ese al que llaman Dios y que era más listo que todos.
Eso sí, definitivamente a esos tres no hay por dónde cogerlos, son más gilipollas de lo que pensaba. En mala hora se me ocurrió decirles que hacía videoarte, no sé porqué coño me preguntaron, pero cómo ninguno tenía ninguna idea de qué era exactamente, he tenido que ponerme a explicarles.
De todas formas, he huido rápido porque Zoe y Julia estaban empezando a pasarse con el alcohol y a decir gilipolleces. Cuando dieron las doce y media me fui de allí, la situación resultaba demasiado patética y Leopoldo no hacía más que mirar alegremente a todo el mundo. No me da buena espina, parece encantado con la gente, con las clases y con la escuela, nadie puede ser feliz todo el tiempo, siempre suele haber algo detrás.
Por suerte, los viernes en recepción están siendo bastante tranquilos, aunque Dorothy apareció por allí bastante preocupada por la desaparición de Nath, nadie sabe bien por qué no está aquí ya, y ella no encuentra la forma de localizarla. También me ha dicho algo sobre un chico nuevo, pero no lo entendí muy bien porque en ese momento ella se ha dado cuenta de que yo no era la recepcionista y no parecía muy contenta con este trabajo temporal que me he buscado. Nos trajo aquí para que nos buscáramos la vida, ¿no? Pues eso hago. Espero que no me ponga problemas porque mi habitación depende de este curro.