- Rrrrrr…
- Quién eres?
- Yo soy tú.
- Tú eres … Tú eres yo?
- No temas, que en tu cuerpo hallaré el reposo que necesito. Pues has de saber, que estamos destinados a hacer la más singular de las hazañas a las que ningún hombre haya sido llamado.
- No soy capaz de traer a mi mente … Aléjate … Vete de aquí…
- No eres capaz de traer a nuestra mente ninguna otra hazaña que a lo largo de la historia pueda igualársele.
- No … Tú no eres yo …
- Rrrrrr …
- Yo no soy tú, ni tú eres yo. Estás haciendo partícipe de tu aventura a un cuerpo que no te corresponde.
- Tu cuerpo es nuestro cuerpo. Es tanto tuyo como mío…
- Una residencia … una residencia de estudiantes …
- Un violoncello…
- Una residencia de estudiantes …
- Rrrrrr …
- Vete … deja de estar en mi cabeza … todo el tiempo …
- Descansa, descansa ahora, yo velaré durante unas horas. Deja que sea yo quien viva esta noche, y seas tú quien sueñe con volver a la vida. Y así, pensando en la libertad que me da tu cuerpo, encontraré el consuelo y el valor que requiere esta crucial batalla, a la que me enfrentaré hasta que despunten las primeras luces del alba.