Saltar en el tiempo

Definitivamente la gente de esta casa está como una cabra… Anoche me encontré en la cocina con una de las chicas nuevas, sí, una de las que llegaba con retraso. Se llama Julia y venía a buscar sal para espantar no sé qué espíritus de su habitación. ¿Espíritus? Lo que yo digo, fatal de la cabeza. Además, me ha pegado un susto de muerte. Yo estaba tan tranquila en la cocina esperando a… bueno, eso, estaba esperando allí, y ha aparecido esta mujer como si llevara toda la vida viviendo en la residencia y se ha puesto a hablar conmigo como si nos conociéramos desde hace años. Seguro que si le pregunto me dice que nos conocimos en otra vida…

Fui a esperar a la cocina después de pasarme por la clase de…bueno, ésa del nombre tan largo, y la verdad no sé si alegrarme o deprimirme un poco. El profesor es un personaje con todas las de la ley. Primero, es demasiado joven para ser profesor de nada, no sé qué o quién se cree. Segundo, como por ahora soy la única que se ha apuntado a su clase, ha decidido no dar clase. Como lo oyes. Ahora dice que va a poner películas por las noches para quien quiera ir a verlas, y si te digo la verdad, yo lo prefiero, así no tendré que soportar la clase pero sí puedo disfrutar de buen cine.

Porque el tío tiene buen gusto. Hoy ha puesto The girl who leapt through the time, una película de animación japonesa sobre una chica que, de repente, descubre que es capaz de saltar en el tiempo. Me encantaría poder ser como ella y saltar a cualquier momento de mi vida. Sólo que la protagonista es un poco torpe, en mi opinión, y el final demasiado cursi para mi gusto, pero bueno, la película se disfruta. No está mal para empezar, la verdad.

Pero a él no le soporto. Me ha mirado como si pretendiera matarme con los ojos cuando he entrado en clase. La lleva claro conmigo. Yo no tengo la culpa de que sus clases sean una puta mierda y no se apunte nadie. Joder, si de hecho yo estaba ahí, a mí qué me cuenta.

A mí ese aire sofisticado mezcla de un “soy bohemio porque la sociedad no me entiende” y un “me siento solo” más el odio hacia unos alumnos a los que antes de conocer ya considera mediocres por no acudir a su clase, no me gusta un pelo, nada de eso me gusta un pelo. Conmigo menos aires.

Yo me limitaré a entrar en su clase, ver la película y pirarme, pero que no me esté molestando. Más le vale.

Al menos esta forma de tomarme las cosas, con más calma, me está ayudando a recuperar la inspiración. He podido retomar mi proyecto y eso ya es algo.


Tu comentario

Writing Blogs - BlogCatalog Blog Directory