… a lo que quiera que sea esto.
Me fui. No lo aguantaba más, esto es una jodida casa de locos. Me escapé entre el barullo de las sirenas de las ambulancias y los gritos de la gente por la casa. Dicen que lo encontraron casi muerto al tipo ese, una semana encerrado en su habitación desvariando y pintando paredes.
Una casa de locos. ¿Cómo coño va alguien a poder explotar aquí la creatividad? He pasado dos semanas fuera, en La Oliva, en casa de Cristián, ya sé que volver a las andadas y a permanecer fumada días enteros no es la mejor forma de traer de vuelta mi creatividad. Pero necesitaba desconectar, no pensar, olvidar los ruidos que me están matando por las noches, y follar.
Puedo ser sincera, no estoy acostumbrada a pasar tanto tiempo sin follar con nadie, y esa noche…, bueno, que no se le puede dar un caramelo a un niño y luego quitárselo, pero no voy a rebajarme para volver a liarme con nadie aquí dentro, lo que me faltaba. Por suerte, creo que ni siquiera me recuerda. A la mierda, mejor así.
Aunque la verdad es que no estuvo mal, sobre todo para haber sido como fue, al final los tios son útiles para pocas cosas, y ésta a veces puede ser una de ellas.
Menos mal que llamé a Julia desde la playa, le dije que tenía problemas personales en casa, y que si podía hacerme la mañana en la recepción y no ha habido problemas. En el fondo no es mala chica, pero de tan buena llega a ser un poco tonta, algún día podrán con ella. No sé, no tengo muy claro que vaya a quedarse mucho de todas formas, esta todo el día soñando con irse a la India y no sé qué.
Las clases… tampoco creo que me haya perdido mucho, ya me pondré al día, y si no, a la mierda.
Ahora me tocará afrontar a Dorothy, no le va a hacer ninguna gracia que me haya pirado sin avisar y sin decir a donde fui, pero paso de todo, ya se me ocurrirá algo.